
“Pequeños pero santos: la alegría de seguir a Jesús”
Dios llama a todos a la santidad, también a los más pequeños. Los niños pueden amar, ayudar, perdonar y rezar con un corazón puro, y eso los acerca mucho a Jesús. Los padres tienen un papel hermoso al guiarlos en ese camino de fe, con el ejemplo y el amor cotidiano.
“Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de Dios.” — Marcos 10:14